Otoño y la frescura del marisco que viene

El otoño en Madrid es una de las estaciones más hermosas. Los árboles del Retiro se tiñen de tonos dorados, rojizos y anaranjados, mientras las hojas caen suavemente al suelo, formando una alfombra crujiente que acompaña los paseos. Cerca de allí, el Real Jardín Botánico también se transforma, con sus senderos cubiertos por hojas de castaños, robles y arces. En medio de este escenario tan especial, llega otra de las maravillas de la temporada: el marisco de otoño, que trae consigo todo el frescor y los sabores del mar, directos a las mesas madrileñas.

Las almejas y los berberechos, en esta época del año, alcanzan su máxima calidad. Frescos y jugosos, estos moluscos son el inicio perfecto para cualquier comida otoñal. Ya sea a la marinera, en una buena paella o simplemente al vapor, se convierten en un festín para los sentidos.

Pero el otoño también trae consigo a las cigalas, con su delicado sabor y su carne suave. Son ideales para disfrutar en una velada especial, ya sea en una comida familiar o en una cita romántica, después de una caminata por el Jardín Botánico.

El pulpo, por su parte, es otra de las grandes joyas de esta temporada. En su mejor momento, cocido a la perfección y servido con un buen aceite de oliva y pimentón, se convierte en una delicia irresistible. Después de pasear por los majestuosos jardines y parques de la ciudad, no hay mejor refugio que un restaurante acogedor donde saborear un plato de pulpo recién hecho. Su textura suave y su sabor profundo te transportan, por un instante, lejos de la ciudad, como si estuvieras junto al mar.

Por último, no podemos olvidarnos de las nécoras. Estas pequeñas y sabrosas delicias son el capricho perfecto para los días más frescos de otoño. Con su sabor inconfundible y la forma en que se disfrutan lentamente, son el broche de oro para cualquier comida. Son perfectas para compartir en una cena íntima, quizás después de una tarde tranquila paseando por los jardines del Palacio Real.

La temporada del marisco en Madrid no es solo una oportunidad para disfrutar de lo mejor del mar, sino también un pretexto para vivir momentos únicos con amigos, en familia o en pareja. Mientras las primeras lluvias empiezan a caer y los árboles de la ciudad se preparan para el invierno, no hay mejor forma de celebrar el otoño que degustando los sabores frescos y vibrantes de las costas españolas, en pleno corazón de la capital.

Patricia Vasco Campos