Hoy os queremos hablar sobre ese plato tan absolutamente deliciosos que nosotros preparamos al pilpil y con angulas: las cocochas. Lo primero que queremos hacer es invitarte a nuestro restaurante a disfrutar de su singular sabor, te aseguramos de que disfrutarás de cada uno de los bocados que te lleves a la boca.

Historia de las cocochas

En el siglo XVI los niños noruegos se iniciaban en las artes del skrei cortando una a una las cocochas que después se comían fritas. En el mismo siglo, los franceses ya consideraban este alimento como una “exquisitez”. Se las conocía como “langues de morue”, expresión que el castellano adaptó como “lenguas de bacalao”.

Curiosidades del plato

La madre de Alfonso XIII y su corte donostiarra contribuyeron de manera clave a popularizar el consumo de las cocochas de merluza. Debemos señalar que la reina María Cristina se hizo enviar, en alguna ocasión, sidra y cazuelas de kokotxas (cocochas) al palacio de Miramar. Es posible que su regia aprobación a este delicioso plato lo convirtiera en tendencia a principios del siglo XX. Sin embargo, esto no quiere decir que estos “despojos de merluza que se ofrecían y vendían a bajísimos precios en los mercados” no se comieran hasta entonces.

A pesar de esta descripción del autor Busca, hay que señalar que ya en 1879, en los ultramarinos de Santander se vendían las cocochas a 20 cuartos la arroba (460 gramos), es decir, más caras que el azúcar que llegaba de la Habana.

Sin embargo, parece ser que hay un consenso entre diferentes autores de que fue el vasco el “único pueblo que extrae la parte vulgar de las merluzas y bacalaos para guisarlas de forma separada”.

Sea como sea, venga de donde venga y se empezara a comer cuando se empezara, lo cierto es que hoy en día es un plato exquisito que puedes disfrutar en nuestras mesas. Ven a formar parte de la historia de este plato. ¡Te esperamos!