En el artículo de hoy os queremos hablar sobre los percebes, ese tesoro que nos ofrecen las escarpadas y batidas costas gallegas. Nos queremos centrar no en hablar de sus propiedades nutritivas o en su deliciosos y único sabor, sino más bien en la dificultad que supone su recogida. Para ello, debemos mencionar a los percebeiros, los encargados de su recolecta. Se trata de una profesión de mucho riesgo debido a que los percebes se recogen en las costas rocosas muy batidas. Este es el motivo de su elevado precio en los mercados, unido también a su escasez. Sin embargo, en nuestra lonja siempre encontrarás percebes que puedas comprar para añadir a tus platos o también puedes encargarlos ya cocinados. Evidentemente, disfrutar de ellos en nuestro restaurante siempre es la mejor opción.

Percebeiro

Esta profesión es muy peligrosa ya que este crustáceo cirrípedo se encuentra en las costas rocosas donde el mar está muy batido por el fuerte oleaje. Esto es debido a que tiene una baja capacidad para el transporte de oxígeno por lo que precisa para vivir aguas muy oxigenadas, por lo que las aguas batidas le proporcionan el hábitat perfecto.

Para extraer el percebe, los percebeiros emplean una raspa o raqueta y deben tener un especial cuidado en no quebrar la parte musculosa del percebe, ya que de esta manera el percebe mantiene sus propiedades de frescura durante más tiempo, así como todo su valor gastronómico.

Furtivismo

El percebe solo se puede extraer en las zonas con un plan de explotación según la Consellería de Pesca. Sin embargo, a día de hoy existe un gran problema con el furtivismo, fruto, en muchos casos, del elevado paro existente y la falta de oportunidades en las villas marineras.

Una de las pocas cosas que se puede hacer al respecto es contratar servicios de seguridad privada para que vigilen las zonas con plan de explotación y, evitar así, la extracción furtiva de dichas zonas.