Ya que no se encuentran centollos gallegos excelentes fuera de temporada, en el mercado se pueden encontrar ejemplares que los gallegos suelen denominar como centollos franceses. Son de menor calidad y se distinguen físicamente de los gallegos en el caparazón: los franceses tiene un color rojo más pálido que los gallegos y además su caparazón no tendrá gusanos ni algas. También es fácil distinguirlos por el precio: los franceses resultan más baratos, aunque últimamente los precios se están equiparando. Determinadas personas desprecian los ejemplares arenosos por confundirlos con franceses aunque éstos poseen un delicado sabor debido a la diferente alimentación respecto a los de roca. Se suelen preferir las hembras a los machos por albergar más carne, aunque será justo al contrario en caso de que la hembra esté recién mudada.En nuestro restaurante se puede encontrar el mejor centollo de Madrid.