No cabe duda de que cuando pedimos una carta de vinos, prácticamente seguro, aparece en ella un “Rivera de Duero”, al menos, en la nuestra lo tienes asegurado. Así que, si eres de los que disfruta con una deliciosa copa de este vino, no dudes en pasarte por nuestro restaurante y saborearla entre nuestras mesas repletas de sabores gallegos. Sin embargo, ¿sabrías contarnos algo de su historia? Aquí te dejamos unos cuantos datos.

Historia

Fueron los fenicios, a través de sus comerciantes, los que introdujeron las cepas adecuadas y las técnicas de cultivo hace unos 3.000 años.

Siglos después, los romanos utilizaron nuestros vinos para abastecer a sus ejércitos, de ahí que hoy todavía se puedan encontrar en la zona mosaicos romanos relacionados con el dios Baco.

A partir del siglo X fueron las órdenes monásticas las que extendieron por todo el territorio la cultura del vino y ya en el siglo XII se sabe que los monjes procedentes de Císter elaboraban sus propios vinos en Valbuena de Duero.

Fue en 1295 cuando se comenzó a regular la vendimia y desde el siglo XV se comenzó también a controlar la producción y la calidad del vino.

Gracias a todo esto, en Aranda de Duero podemos encontrar sus bodegas subterráneas que constituyen una red de 7km de túneles o galerías excavados entre los siglos XII y XVIII.

Denominación de origen

Fue a partir de 1975 cuando se comenzó a hablar del potencial de los vinos de esta zona. Sin embargo, su denominación de origen no hubiera sido posible sin Jesús Anadón (antiguo gerente de Vega Sicilia) y Pablo Peñalba López (antiguo gerente y propietario de Torremilanos), entre otros.

Gracias a todo ello, ahora se cumplen los 38 años de Denominación de Origen “Rivera del Duero”. No lo dudes y ven a celebrarlo con nosotros. ¡Nos encantará servirte una copita de vino!