El otro día tuvimos la infinita suerte de ir a visitar las bodegas de Torremilanos. Nos recibió el mismísimo Ricardo Peñalba, enólogo y propietario de las bodegas. Realizamos con él una inolvidable visita por sus instalaciones, en las que aprendimos muchísimo sobre los vinos que se guardan en sus barricas. Disfrutamos tanto que nos gustaría contaros un poco más sobre esta maravillosa finca.

Historia de Torremilanos

Torremilanos, como empresa vitivinícola, tiene una larga y extensa historia. Fue en 1903 cuando Calisto Seijas Ruiz-Zorrilla comenzó a plantar viñas hasta reunir unas 67,5 hectáreas de viña que, en aquel entonces, se encontraba en el Monte de Torremilanos. En sus inicios este espacio tenía una doble función la vinícola y la ganadera.

Para conocer un poco mejor su emplazamiento hay que comentar que el nombre de “Torremilanos” otorgado a esta parte del monte de Castrillo de la Vega procede de la torre que quedó de un reducido castillo de guarda cuyo emplazamiento en una zona alta permitía vigilar una extensa superficie a las orillas del río Duero, comunicarse con otras fortalezas cercanas y avisar de irrupciones armadas. Esta torre, utilizada durante el reinado de Felipe II, fue abandonada, siendo anidada por numerosos milanos.

Fue por eso que, en 1922, al comenzar a embotellar los primeros vinos se escogiera como nombre “Torremilanos”. Sus primeros vinos se elaboraron en diferentes bodegas subtenárreas de Aranda de Duero, hasta su posterior elaboración en el lagar de la calle Isilla.

Respeto por la Naturaleza

Desde sus comienzos se apostó por sus propios viñedos, dándole una personalidad única a sus vinos. Sus viñedos han sido trabajados bajo prácticas biodinámicas y ecológicas.

Hay que destacar que cuentan con una propia embotelladora y tonelería, lo que le permitió ser la única bodega en Castilla y León acogida a la denominación de origen CAVA.

También, en el año 2011 obtuvieron la certificación ecológica en todos sus vinos por el CAECYL (Consejo de Agricultura Ecológica de Castilla y León), y en el año 2015 la certificación DEMETER como productores biodinámicos.