En el artículo de hoy os queremos presentar el Gallo San Pedro. El nombre de este pez tiene un origen bíblico en el que se mezcla leyenda, historia y milagros. La historia cuenta que a San Pedro le reclamaron en el templo de Cafarnaúm los impuestos fijados por el César; éste, al carecer de dinero para pagarlos, siguió las instrucciones dadas por Jesús: ir al mar, echar el anzuelo y abrir la boca del primer pez que pescara. Allí encontraría una moneda de plata que le serviría para salgar su deuda. Así fue y, desde ese momento, los dos dedos (el pulgar y el índice) con los que el apóstol agarró el pez son las manchas negras que tiene esta especie de pez en cada uno de sus lados.

Características

Su nombre científico es “Zeus Faber”, aunque se le conocemos por otros muchos nombres según la zona geográfica: San Martín (por ser el 11 de noviembre, día de este santoral, su mejor momento), Sanmartiño, Martiño, Gallopedro, Gall de Sant Pere, Pez de Sant Pere o Muxu Martín.

El gallo San Pedro tiene una forma aplastada, con un ojo a cada lado, a diferencia de otros pescados de esta familia, como puede ser el lenguado, que los tiene en el mismo lado para poder avanzar tumbado por los fondos marinos mientras ven los peces que nadan por encima de ellos.

Se trata de un pez sin escamas (excepto en la línea lateral), con gran cantidad de espinas y de carne blanca, firme y delicada.

Propiedades nutricionales

El pez San Pedro es un pescado rico en proteínas y sin apenas grasas, por lo que es muy recomendable su consumo para deportistas y personas que estén realizando dietas destinadas a combatir el sobrepeso. Su contenido en calcio beneficia a nuestros huesos, mientras que el hierro ayuda a prevenir la anemia. En él también están presentes las vitaminas del complejo B, que son beneficiosas por su contenido en antioxidantes y juegan un papel importante en la regulación del sistema cardiovascular.