Hoy os queremos hablar sobre los grelos de Galicia. Los mercados, en invierno, suelen estar repletos de ellos ya que forman parte de la cultura gastronómica gallega, llegando incluso a estar catalogados con la marca de calidad IGP (Indicación Geográfica Protegida).

¿Qué son los Grelos?

Los grelos gallegos proceden del nabo, y son los tallos tiernos que aparecen en la planta justo antes de su floración. Su época de plantación suele ser en verano, casi siempre en el mes de agosto para poder disfrutar de ellos durante todo el invierno (momento en el que se produce su floración).

Los grelos se suelen recolectar antes de que el nabo florezca ya que si se deja madurar durante mucho tiempo en la planta se vuelve difícil de cocinar y de comer, ya que desarrolla fibra en su tallo, volviéndolo leñoso y muy difícil de ablandara, aunque lo estemos cocinando durante horas.

¡Cuidado! No demos confundir los grelos con las nabizas. Éstas son las hojas tiernas de la planta durante su crecimiento, antes de que la planta, como dicen en Galicia, “grele”; es decir, florezca en el invierno. Las nabizas también se utilizan en la gastronomía, consumiéndolas en otoño. Su sabor es muy parecido al del grelo, aunque más suave y carecen prácticamente de tallo, tan característico en el grelo.

Como se comentaba arriba del artículo, el grelo está catalogado con una Indicación Geográfica Protegida (IGP), que engloba las distintas variedades del grelo como son el grelo blanco de Lugo (de sabor más amargo) y el grelo de Santiago (más dulce y suave). También se puede mencionar el grelo Monfero, con un sabor intermedio entre los otros dos tipos.

Si nunca los has probado o ya lo has hecho y su sabor te ha cautivado, no lo dudes y pásate por nuestro restaurante a disfrutar de su maravilloso sabor. Te aseguramos que te encantará.