El otro día pudimos disfrutar de un fin de semana fabuloso ya que visitamos las bodegas de Teso de La Monja, en Toro, Zamora. Y queremos compartirlo con todos vosotros.

VISITA

La visita no la pudimos hacer en mejor compañía. Todos los que allí estábamos teníamos una sonrisa de oreja a oreja que era difícil de ocultar (¡y eso que todos llevábamos la mascarilla puesta!). Fue realmente asombroso poder pasear por las bodegas que tienen tanta historia.

Además, tuvimos el inmenso honor de probar Teso de la Monja directamente de una barrica de 2018. ¡Absolutamente delicioso! Cuando nos lo dijeron no nos podíamos imaginar la explosión de sabor que llevó a cabo en nuestra boca cuando probamos ese delicioso vino.

HISTORIA

Como se puede leer en su página web, la historia de su familia se remonta hasta 1870, como un proyecto que desarrollarán cinco generaciones de viticultores enraizadas en la Sonsierra riojana. Esta familia se entregó durante décadas a descubrir el carácter y la identidad de sus viñedos privilegiados para realizar vinos únicos: aquellos que solo nacen en los terruños más excepcionales.

Este conocimiento ha sido transmitido de padres a hijos a lo largo de cinco generaciones, incorporando año tras año los nuevos avances tecnológicos que se han desarrollado en su sector, pero siempre respetando la tierra y la vid. Por ello no es de extrañar que tanto la familia como sus bodegas gocen de prestigio nacional e internacional, ámbitos en los que han sido merecedores de distinciones y premios.

Es por todo ello por lo que nos sentimos muy afortunados de haber estado allí, aprendiendo de todo lo que nos iban enseñando y, por supuesto, del maravilloso sabor de sus barricas y botellas. Ojalá pronto os podamos hacer otra visita. La experiencia fue absolutamente maravillosa. ¡Muchísimas gracias familia por esta aventura!