Si hay un plato típico en la gastronomía española es, sin duda, el rabo de toro. Sin embargo, muy pocos saben el origen de este manjar. Hoy te lo queremos contar en nuestro blog.

Historia

Este plato ya se conocía en la antigua Roma, sin embargo, la receta actual que conocemos tiene una historia mucho más reciente y popular. Se trata de una comida de “pobres” que, con el paso de los años ha ido adquiriendo su tan merecido puesto en la alta gastronomía.

A finales del siglo XIX es cuando este plato adquiere mayor popularidad. Nos encontramos en Córdoba, en un momento de máximo esplendor para el mundo del toreo. Las gentes más humildes esperaban con paciencia a que los toreros terminaron con la vida de los toros, ya que, en las puertas traseras de la plaza de toros de Los Tejares, se regalaban el rabo, las orejas, las vísceras y demás casquería. Sin embargo, las partes nobles como el lomo, los solomillos o las patas se las quedaba el empresario, empresario o algún carnicero que pagaba por ello.

La receta que se había era sencilla ya que se trataba de un estofado común, ya que así se aumentaban la cantidad de ingredientes y hacía que la carne de rabo quedase muy tierna. Hay que tener en cuenta que con dos o tres pares de rabos podían comer 30 personas aproximadamente.

Como pasa a lo largo de la historia, el hambre hace surgir la astucia, por lo que se inventó esta deliciosa receta que podía dar a de comer a mucha gente a la vez que disfrutaban de un delicioso plato.

Si eres de los que disfruta del rabo de toro, te invitamos a que vengas a nuestro restaurante y descubras su sabor de la mano de nuestros cocineros. ¡Delicioso!